EL
AMOR DE DIOS
“Dios es amor” (1
Por Lasaro
Las Sagradas Escrituras hacen mucho del Amor de Dios;
y no es que Él ama simplemente, sino que Él “es
amor” mismo. Para ponerlo en otra manera: En todo que Dios
"es
Dios", así que también puede ser dicho que todo lo que es
el Amor Él “es amor”. De hecho, es
imposible
separar el Amor de Dios; y diría que para que Dios ya no sea
Amor, Él ya no
sería Dios. La manifestación perfecta de este Amor, en
tanto que somos interesados,
es expresado por
A comenzar nuestro estudio, permítenos primero
hacer algunas
proposiciones; y luego presentar algunas preguntas e intentamos de
contestarlas
con respecto a esas proposiciones para que podamos comprender la
doctrina
Bíblica del Amor de Dios. Por supuesto, aquí tenemos que
ser muy cuidadosos
para que no propongamos algo que no es Bíblica; y luego en
tratar de contestar nuestras
preguntas hay el peligro del error de nuestra parte escribiendo “con palabras que enseña la humana
sabiduría”
en vez “con las que enseña el
Espíritu Santo, acomodando lo espiritual a lo espiritual”
(cp. 1 Corintios
2:13). Nunca olvidaremos que toda doctrina de la Biblia, o sea del Amor
o
cualquier otra, es según de la manera de pensar de Dios, y no
del hombre, así
como Él Mismo nos dice en Isaías 55: “Porque
mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis
caminos,
dice Jehová. Como
son más altos los cielos que la tierra, así son mis
caminos más altos que
vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros
pensamientos”
(versos. 8-9). Entonces, eso quiere decir que debemos de someterse a la
Palabra
de Dios incluso si vaya en contra de lo que nosotros ya "creemos" y
contradice nuestras doctrinas preconcebidas; porque “toda
Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar,
para
redargüir, para corregir, para instruir en justicia” según
2 Timoteo 3:16.
Por lo tanto, amados, puedo decir desde el principio
que mucho de lo que escribiré acercas del Amor de Dios no
será bien recibido por
muchos simplemente porque contradijera mucho de lo que es creído
de la doctrina
"pulposa" del amor de Dios en la cristiandad de hoy. Temo que la
doctrina Bíblica del Amor de Dios ha sido depreciada para hacer
al hombre
pecador "sentirse bien" mientras desatendiendo Su Soberanía, Su
Santidad, Su Justicia y Su Gracia; y
¡mucho mas! La vista moderna del Amor de Dios es demostrada por
el concepto de
la "etiqueta gomada de tope" de ello: "Sonríete, Dios Te
Ama"; o "Dios Odia El Pecado Pero Ama Al Pecador". Tales ideas
del Amor de Dios no son Bíblicas; y de un solo sentido yo puedo
demostrar esto
en referirnos al libro de Los Hechos, donde en ningún lugar en
el los apóstoles
y los primeros cristianos son mostrados jamás en decirle a los
pecadores
perdidos del Amor de Dios, inclusive a los judíos que estaban
bajo la
Dispensación Antigüa. De hecho, usted ni encontrará
la palabra “amor” en el.
Así que, ¡lo qué me dice es que el Amor no era
acentuado en predicar el
Evangelio en el contexto como es hecho hoy! Esto no significa que el
Amor de
Dios era ignorado; al contrario, según las epístolas el
Amor de Dios era
predicado y enseñado a los santos de Dios; es decir, a los
creyentes del Señor
Jesucristo en esos tiempos. Pero los predicadores del evangelio no
andaban
alrededor diciéndoles a los pecadores que Dios los amaba como
los medios para
traerlos a Cristo. Uno se hallará en apuros para encontrar en la
Palabra de
Dios que esto fue hecho en la Iglesia primitiva del Señor
Jesucristo.
Habiendo
dicho eso, permítenos ahora hacer algunas
proposiciones con respecto al Amor de Dios; y luego más adelante
presentaremos
algunas preguntas con respecto a estas proposiciones; y en hacerlo,
qué le
agrade Aquél quien “es amor” abrir
nuestra comprensión a las verdades gloriosas de esta doctrina
preciosa; y no
simplemente a una comprensión intelectual de ella, sino que
ellas nos traigan a
decir con el apóstol
1.
Nuestra primera proposición es que el
amor de Dios es eterno. En Jeremías
31:3 leemos donde Jehová dice a Su pueblo, “Con
amor eterno te he amado”; o como John Gill lo pone en su
comentario:
"No sólo de la antigüedad, o de un buen tiempo pasado, sino
de toda la
eternidad, y con un amor que siempre durará, y
será,… porque este amor es como él
mismo, soberano, inalterable, y eterno". Ya que Jehová es “el eterno Dios” (Deuteronomio 33:27) y “desde la eternidad y hasta la eternidad, tú
eres Dios” dice el Salmista (90:2); y ya que Él “es amor”, esto significa
que Su Amor nunca dejará de existir. ¡Aleluya! Oh,
¡en saber en que Dios me ama
“con amor eterno”, Él nunca
parará de
amarme sino que me amará para toda la eternidad! Otra vez,
¡¡¡Aleluya!!!
2.
La próxima proposición que hacemos es
que el amor de Dios es inmutable.
Esto significa que es incambiable;
inalterable; invariable. En otras palabras, el amor de Dios nunca puede cambiar de lo que es a nada
en su esencia y naturaleza y aplicación. En Malaquías 3:6
Jehová Mismo dice: “Yo Jehová, no
cambio…, en el cual no hay mudanza, ni sombra de
variación” (Santiago 1:17). En otras palabras, ya que
Dios no puede cambiar
de todo de lo que es en Su naturaleza, carácter y esencia, ni
tampoco puede cambiar
en Sus atributos. Por lo tanto, porque “Dios
es amor” significa que no podrá ni cambiara a
cualquier otra cosa de lo que
ya es: ¡AMOR!
3. No
sólo eso, pero el Amor de Dios es libre (gratuito).
En Oseas leemos donde
Jehová dice que Él “amará (a
Su
pueblo reincidente) de pura gracia (libremente)” (14:4). John Gill nos dice que "es
puesto libremente sobre los objetos de el, sin cualquier mérito
suyo, o de
cualquier motivo en ellos, sino que fluye del placer y de la voluntad
libre
soberana de Dios en Cristo" (Comentario de Oseas). Significa que
así como
no somos “dignos de la más pequeña de
todas las misericordias” (Génesis 32:10), no
podemos en ningún modo hacer absolutamente nada para pagar por lo menos del Amor de Dios.
También, nos dice que no hay nada en nosotros para mover a Dios
para amarnos ya
que es libre. De hecho, el apóstol
4. Luego vemos
que el Amor de Dios es soberano. La soberanía
de Dios simplemente
nos dice que Dios hace como Él quiere, con quienquiera, lo que
Él quiera y cuando
Él quiera. ¡Las Escrituras son enfáticas acerca de
eso! “Nuestro Dios está en los cielos; todo
lo que quiso ha hecho” (Salmo
115:3); “Y todos los moradores de la
tierra son estimados como nada; y Él hace según su
voluntad en el ejército del
cielo, y en los habitantes de la tierra; no hay quien estorbe su mano,
y le
diga: ¿Qué haces?” (Daniel 4:35). Pero luego,
leemos que Él “tendrá misericordia,
del que (Él) tenga
misericordia; y se compadecerá del que (Él) se
compadezca” (Romanos 9:15).
En otras palabras, esto significa que Dios ama a quien Él quiere
amar; o más
específicamente, “ama a los suyos que
estaban en el mundo, los amó hasta el fin” (
5. Sigue, por
lo tanto, que el Amor de Dios es limitado. Ahora, limitado aquí no tiene nada que ver con cantidad; o que Dios sólo puede amar tanto.
6. Pero luego,
el Amor de Dios es incondicional. Brevemente, esto
significa que Dios no ha puesto
ningunas condiciones para que cumplamos para que Él nos ame.
Como hemos notado
antes que el Amor de Dios es libre,
esto de necesidad nos dice ya que es libre,
es por lo tanto incondicional. En
todos Sus tratamientos con nosotros como pecadores (porque eso es lo
que
somos), Dios lo hace de Su Gracia Libre; y esto es mostrado en Romanos
5:8 – “Mas Dios encarece su amor para con
nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por
nosotros”. Note que como pecadores nosotros
no
teníamos nada que nos recomendara a Dios o de hacernos
atractivos a Él, mucho
menos en hacer algo para merecerlo, mas Dios todavía nos
amó incondicionalmente que Él dio a Su
Hijo para
que muriera por nosotros.
7. Nuestra
próxima proposición es que el Amor de Dios “es
en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos
8:39). Otra noción falsa que muchos tienen del Amor de Dios,
inclusive mucha de
la cristiandad de hoy, es que Dios ama a todos en el mundo aparte
del Señor Jesucristo. Usted puede oír esto de muchos que
profesan de hablar como cristianos. En otras palabras, ellos creen
realmente
que Dios ama a todos en el mundo, no importa en que religión o
falta de
religión que ellos están; y ellos hasta dicen que Dios
ama a todos como Sus
hijos, incluso si están fuera de Jesucristo. Pero la Biblia lo
hace muy claro
que Dios no puede, y no amará
a nadie fuera de Cristo. Dios
nos amará SOLO como Él nos ve en Jesucristo; y esto desde
la eternidad.
Aunque hay
muchas más proposiciones que podrían ser hechas para
nuestro propósito, mas
permite que sea suficiente para ahora creyendo que las proposiciones
anteriores
deben ser suficientes para ayudarnos comprender lo que las Sagradas
Escrituras enseñan
con respecto al Amor de Dios. Más adelante, haremos algunas
preguntas que
utilizan estas proposiciones como una base para ellos; y es mi
oración que a
contestarlas, seamos capacitados a ver que mucho de lo que es
enseñado hoy del
Amor de Dios no es Bíblico. No obstante, amados, vamos a “escudriñar cada día las Escrituras para
ver si estas cosas (es) así”
(Hechos 17:11) para que “por la paciencia
y consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”
(Romanos 15:4)
sabiendo que si estamos en Jesucristo Dios nos “amará
como también a (él) ha amado” (
(Será
Continuado)