La Elección
Soberana de Dios
(Arthur Pink, "The God
of
Jacob")
Traducido por Lasaro
“Mas también cuando Rebeca
concibió de uno, de Isaac nuestro padre (aunque
aún no habían nacido sus
hijos, ni habían hecho bien ni mal, para que el propósito
de Dios conforme a la
elección permaneciese, no por las obras de la ley sino por el
que llama), le fue dicho
a ella: El mayor servirá al menor.
Jacob
nos suministra con el más claro e inconfundibles de las
ilustraciones de la
elección soberana de Dios de ser encontradas en toda
la
Biblia. El caso de Jacob da la refutación más
enfática a la teoría que la
elección de Dios es dependiente sobre algo en la criatura --
algo o actual o
previsto -- y muestra que la elección eterna de ciertos
individuos para
salvación -- está debido a ningún
mérito
en las personas -- sino resulta únicamente de la
gracia soberana de Dios. El caso de Jacob demuestra
conclusivamente, que la elección de Dios es. . . Enteramente
soberana,
enteramente gratuita, y basado sobre nada sino Su propio
beneplácito.
El
Dios de la Escritura entonces, es el Dios que escoge uno -- y pasa
por otro. Él es quien ejerce y exhibe Su propia voluntad
soberana. Él es uno
quien se muestra ser el Dios más Alto, gobernando
en el cielo y la tierra y deshaciéndose
de Sus criaturas según Su propio propósito eterno.
Él es uno quien señala a los
objetos más improbables e indignos
– para ser formados en vasos de
gloria. Todavía, Él es quien necesariamente siempre
actúa en armonía con Sus
propias perfecciones divinas.
La
elección no es como algunos han supuesto -- duro e injusto --
sino es
una provisión muy misericordiosa de la parte de Dios. ¡Si
Él no desde del
principio, hubiera escogido ALGUNOS para la salvación -- TODOS
hubieran
perecido! ¡Si Él no hubiera antes de la fundación
del mundo escogido a ciertos
para ser conformados a la imagen de Su Hijo -- la muerte de Cristo
habría sido
en balde, hasta donde la raza humana es concernido!
Reducido
a sus términos más sencillos, la ELECCION significa que
Dios me
escogió – antes que yo lo escogiera.
Nuestro Señor dijo, “No me elegisteis
vosotros a mí; sino que yo os elegí a vosotros”
(
De
Grace Gems