La Elección Soberana de Dios

(Arthur Pink, "The God of Jacob")

Traducido por Lasaro Flores

“Mas también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre (aunque aún no habían nacido sus hijos, ni habían hecho bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras de la ley sino por el que llama), le fue dicho a ella: El mayor servirá al menor. Como está escrito: A Jacob amé; mas a Esaú aborrecí (Romanos 9:10-13).

Jacob nos suministra con el más claro e inconfundibles de las ilustraciones de la elección soberana de Dios de ser encontradas en toda la Biblia. El caso de Jacob da la refutación más enfática a la teoría que la elección de Dios es dependiente sobre algo en la criatura -- algo o actual o previsto -- y muestra que la elección eterna de ciertos individuos para salvación -- está debido a ningún mérito en las personas -- sino resulta únicamente de la gracia soberana de Dios. El caso de Jacob demuestra conclusivamente, que la elección de Dios es. . . Enteramente soberana, enteramente gratuita, y basado sobre nada sino Su propio beneplácito.

El Dios de la Escritura entonces, es el Dios que escoge uno -- y pasa por otro. Él es quien ejerce y exhibe Su propia voluntad soberana. Él es uno quien se muestra ser el Dios más Alto, gobernando en el cielo y la tierra y deshaciéndose de Sus criaturas según Su propio propósito eterno. Él es uno quien señala a los objetos más improbables e indignos – para ser formados en vasos de gloria. Todavía, Él es quien necesariamente siempre actúa en armonía con Sus propias perfecciones divinas.

La elección no es como algunos han supuesto -- duro e injusto -- sino es una provisión muy misericordiosa de la parte de Dios. ¡Si Él no desde del principio, hubiera escogido ALGUNOS para la salvación -- TODOS hubieran perecido! ¡Si Él no hubiera antes de la fundación del mundo escogido a ciertos para ser conformados a la imagen de Su Hijo -- la muerte de Cristo habría sido en balde, hasta donde la raza humana es concernido!

Reducido a sus términos más sencillos, la ELECCION significa que Dios me escogió – antes que yo lo escogiera. Nuestro Señor dijo, “No me elegisteis vosotros a mí; sino que yo os elegí a vosotros” (Juan 15:16) Nosotros lo amamos -- porque Él primero nos amó. ¡La elección significa que antes que nací, sí, antes de la fundación del mundo -- fui escogido en Cristo y predestinado a un lugar en la familia de Dios! La elección significa que creímos -- porque El nos hizo dispuestos en el día de Su poder. ¡La elección entonces, pela todo mérito de la criatura, quita todo suelo de jactancia, nos arroja impotentes en el polvo, y atribuye toda la gloria a Dios!

De Grace Gems