LOS PECADOS DE UN CRISTIANO
“Hijitos míos, estas cosas os
escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado,
abogado tenemos para
con el Padre, á Jesucristo el justo; Y él es la
propiciación por nuestros
pecados”
Ahora, hay
aquellos que creen
que una vez un cristiano peca ellos pierden su salvación. Por
supuesto, en
hacer esto ellos niegan la suficiencia de la sangre del Señor
Jesucristo de
limpiarnos “de todo pecado” (1 Juan
1:7) y que Él nos ha salvado “con salvación
eterna” (Isaías 45:17), lo cual significa que nunca podemos
ser apartados “del amor de Dios, que es en Cristo
Jesús
Señor nuestro” (Romanos 8:39). Esto es verdad, aún
cuando el creyente en
Cristo peca; por el motivo que sea. Esto no quiere decir que el
cristiano tiene
licencia para continuar en el pecado simplemente porque no puede perder
su
salvación; al contrario, ellos tienen todo motivo, todo
estímulo, inclusive las
advertencias del peligro de hacerlo; y por supuesto, la gracia de Dios
y el
Espíritu Santo que mora en nosotros para huir del pecado y de
toda tentación a
pecar. Pero oh, cuántas veces fallamos de hacerlo; sí,
cuántas veces cedemos a
la tentación y desobedecemos a nuestro Padre celestial.
¡Me atrevo decir que lo
hacemos muchas veces! ¿Amén?
Pero
¿qué de Los Pecados De
Un Cristiano? ¿Por qué puede pecar un cristiano y
todavía no recibir “la paga del pecado”, lo
cuál “es muerte” (Romanos 6:23); y aquí
muerte
es de ser separado de Dios por toda la eternidad en “el
lago de fuego” (Apocalipsis 20:15)? Bueno, el apóstol Juan
nos
da la respuesta: “Y (o, Pero) si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos
para con el Padre, á Jesucristo el justo; y él es la
propiciación por nuestros
pecados”. En otras palabras, amados, nosotros, es a saber, todo
cristiano
verdadero tiene a un abogado delante del Padre quien apela su causa de
haber
pecado; y no es nadie más sino el mismo Señor Jesucristo
quien murió y pagó por
todos sus pecados; y porque Él es “el
Justo”, Él apela Su sangre y justicia por los cuales ellos
han sido
perdonados y han sido declarados justos por la fe en Él. No
sólo eso, ya que “él es la
propiciación por nuestros pecados”,
Él ha quitado la ira de Dios de sobre nosotros tomándola
en Él mismo en la cruz
del Calvario. Como nuestro Abogado, Él intercede por nosotros de
modo que no
podemos perder jamás nuestra salvación. Pablo lo pone de
esta manera: “¿Quién es el que
condenará? Cristo
es el que murió; más aún, el que también
resucitó, quien además está á la
diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”
(Romanos
8:34); “por lo cual puede también
salvar eternamente á los que por él se allegan
á Dios, viviendo siempre
para interceder por ellos” (Hebreos 7:25).
Así
que, hijo de Dios, si te encuentras
bajo la culpa y la condenación del pecado en tu vida porque HAZ
PECADO, id con
una fe y confianza humilde delante del Padre apelando la Sangre y la
Justicia
de tu Salvador precioso con la promesa de Su Palabra: “Si
confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos
perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad” (1 Juan
1:9). Si haces
esto, amado, mirando sólo a Jesús, hallarás que
Él te recibirá y te perdona. No
demores otro momento… ¡hazlo AHORA! Que esto pruebe en mostrar
que verdaderamente
tú eres uno de los Suyos en Jesucristo. Amén.